Tantos artículos y post hablan sobre los secretos y las claves para mejorar en nuestras relaciones de pareja, como ser mejores amantes, que si las mujeres esto y los hombres aquello… Llega un momento en que una o uno se puede llegar a sentir muy perdido en un mundo lleno de metas poco reales e idealistas, aparentemente fáciles de conseguir.
Así que nos hemos propuesto escribir un post un poco más realista sobre las relaciones de pareja y cómo nos podemos manejar en ellas para crecer juntos, y no para perseguir un ideal al que difícilmente llegaremos.
COMUNICACIÓN
Uno de los pilares fundamentales de una relación de pareja es su comunicación. A menudo nos es difícil construir con nuestra pareja una comunicación real y sincera (y cuando decimos sincera no se refiere a ser transparente y no tener secretos, nos referimos a ser conscientes y honestos con lo que sentimos, y hacérselo llegar al otro, siempre teniendo en cuenta el formato que le damos al mensaje).
Hay dos trucos para la comunicación:
- Hablar des del YO. Es decir, cuando me enfado con el otro porque, por ejemplo, se olvidó de comprar
yogures y eso para mi era importante, en vez de acusarle del olvido, de que es un desastre, de que siempre sucede lo mismo, etc., opto por explicarle que para mi era importante y que me siento mal por lo sucedido. Quizás así el otro no se sienta directamente acusado y tenga margen para poder encontrar un camino mejor para solucionarlo. - Escucha activa. ¿Cuántas veces estamos hablando con nuestra pareja, uno en el comedor y el otro en la cocina? ¿Uno whatsapeando y el otro en el ordenador? ¿Mientras vemos la tele? Con estas situaciones lo que hacemos es perder calidad en la comunicación, cercanía, contacto visual, conexión, etc. Y con el tiempo, la comunicación se convierte en algo sistemático y poco conectado, donde los espacios en los que nos acercamos más para hablar es cuando discutimos. Así que os animamos a encontrar momentos para hablar uno enfrente al otro, sin distancias, sin teles y sin móviles ¡a ver qué pasa!
Somos seres sintientes y cambiantes. Por ello nuestras emociones no son siempre las mismas y nuestros
sentimientos son variables en el tiempo, a las situaciones y a
nuestro momento vital. Por ello, es muy difícil sentir exactamente lo mismo por nuestra pareja día a día, a lo largo de los años. Tener esto en cuenta, nos puede ayudar a ver que en las relaciones de pareja hay etapas muy diferentes, y que por ello no significa que nos queramos menos o que la relación se vaya a terminar. Lo que sí es importante es darse cuenta de cómo me siento hacia el otro y de cómo me siento en general hacia la relación. Hacer de vez en cuando una revisión conjunta de cómo estamos en la relación pueden ser encuentros muy positivos para tocar con la realidad del otro y la del vínculo que nos une.
SEXUALIDAD
La sexualidad es una gran esfera dentro de una pareja. Se gestiona a través de elementos como el apego, el amor, el deseo, la erótica, el placer, las fantasías, el cuerpo, la libido, etc. Esto hace que, por una parte, encontrarse con el otro pueda ser maravilloso; pero por otro lado, en ocasiones nos pueda generar mucho desencuentro. Por ello, utilizar el primer punto que veníamos comentando, la comunicación, será la clave para tener una buena base para nuestras relaciones sexuales.
Una de las claves para tener una buena sexualidad con nuestra pareja, es primero de todo, conocernos bien a nosotros mismos. Y aunque se diga mucho, hay pocas personas que lo llevan a cabo. ¿Qué queremos decir con conocer nuestra sexualidad? Aquí van algunos ejemplos:
Conocer cada rincón de nuestro cuerpo- Saber qué nos gusta y lo que no nos gusta
- Cultivar nuestro imaginario sexual. Potenciar fantasías y tener un buen repertorio para nosotros mismos
- Tener el deseo y el erotismo más presentes en nuestro día a día. Si no pensamos en sexo, como vamos a tener ganas de practicarlo?
- Tener una actitud activa de conocer al otro, sus gustos, su cuerpo, etc.
- No dejar de lado el placer propio. Seguir disfrutando de la autoestimulación (masturbación) aún teniendo pareja estable, que a veces volcamos nuestra libido exclusivamente en el otro y eso nos hace perder nuestras propias necesidades y aquellos momentos con nosotros mismos.
- Seguir jugando aunque ya seamos mayores 😉
AUTORREALIZACIÓN
Uno de los punto que pocas veces se comenta es el componente individual de la pareja. A menudo en las
relaciones de larga duración nos olvidamos de cuidar la parte personal y la autorealización. Aunque esté muy a gusto con mi pareja y le quiera mucho, no significa que no podamos hacer cosas por separado. El poder salir, disfrutar o tener ocio sin él o ella, le va a proporcionar aire a la relación y el reencuentro va a ser más positivo, pudiendo aportar novedad y vitalidad. Al mismo tiempo yo me sentiré un ser único, que se aporta bienestar a si mismo, y que puede tener una individualidad rica y satisfactoria. No podemos esperar que todos nuestros momentos de bienestar, disfrute, diversión, etc., nos los proporcione una sola persona en la vida. Es importante aprender a proporcionárnoslo nosotros mismos a través de actividades o aficiones individuales, encuentros con amistades, momento de cuidado físico o emocional de uno mismo, etc.
Si esto os sirve para hacer un poco de autoanálisis y de ayuda para descubriros más en pareja, genial, aprovechadlo! Si no fuese así, siempre podéis contar con hacer una consulta a un terapeuta de pareja, para poder así darle un nuevo rumbo a vuestra relación.

La Sexualidad es una energía que tenemos los seres humanos desde que nacemos hasta que morimos. Ésta abarca el ámbito erótico, que tiene que ver con el cuerpo, afectivo, que tiene relación con los sentimientos y las emociones, y espiritual, no en sentido religioso, sino en una dimensión más relacionada con nuestra esencia y con aquello con lo que el sexo nos hace connectar.
Durante mucho tiempo hemos limitado la sexualidad al acto coital, a los genitales y al ciclo reproductivo. Ésto ha provocado que ciertos momentos vitales como la infancia o la vejez, o colectivos como las personas con diversidad funcional, hayan estado excluidas de la sexualidad, la erótica y la afetividad. Tenemos una gran etiqueta social de que las personas con discapacidad son asexuadas, ya que como en ocasiones puede haber limitaciones a nivel cognitivo, dificultades de movilidad en el cuerpo, o zonas con menor sensibilidad. Como la sexualidad está muy genitalizada, se piensa que esa persona con alguna limitación física o mental no podrá disfrutar de ella, o tendrá conductas sexuales extrañas o fuera de control.
La misión de la sexualidad, no es el acto coital o la reproducción per sé, es buscar el vínculo. Para ampliar esta idea recogemos una frase de Eric Fromm:

Son un tema muy recurrente a la llegada del segundo hijo, y es motivo frecuente de consulta familiar. «Desde que nació su hermano está más gruñón, hace más pataletas, rechaza al padre o a la madre, a veces quiere pegar a su hermanito…»
Cuando tenemos nuestro segunto hijo (o hija) tenemos la tranquilidad de que contamos con la experiencia de haber cuidado de un bebé. Sabemos más o menos cuáles son las dificultades a las que nos enfrentaremos: el no dormir, la lactancia, el cansancio, los llantos, etc.; y también sabemos que habrá momentos bellos que las compensarán. Pero hay algo en lo que seremos nuevos: ser padres de dos.
Hemos recuperado este artículo del blog de 