Este post tiene como objetivo informar. Informar sobre una realidad que padecen muchas mujeres y que en ocasiones, dejamos de atender y pasa a ser el último punto de nuestra lista de prioridades.
El vaginismo, la dispareunia y la vulvodinia son tres dolencias de las que se habla poco, provocando que la persona asuma un dolor en sus relaciones sexuales. Es muy común que las mujeres que paceden dolor durante el sexo hayan estado durante un tiempo, en ocasiones demasiado largo intentando encontrar soluciones sin resultado. A menudo terminan por evitar las relaciones sexuales o descartar la penetración en las mismas.

Por motivos culturales o propios de la persona, las mujeres tendimos a aguantar el dolor, sosteniendo mandatos del estilo «sé fuerte», «no te quejes», teniendo más en cuenta el placer del otro. Muchas de nuestras predecesoras no tuvieron la oportunidad de disfrutar y priorizar su vida sexual. Venimos de un legado donde el aguantar y el conformarse queda ligado al ámbito sexual. Es relativamente reciente el empoderamiento de la mujer en este área: el tener en cuenta nuestros derechos, nuestro placer, nuestro orgasmos.
¿Qué es la dispareunia?
Dispareunia significa coito doloroso. Es un término general para describir todos los tipos de dolor sexual. El dolor sexual puede ocurrir en la penetración, durante el coito, al inicio y/o después del coito. El dolor acostumbra a ser descrito de diferentes maneras, como una picazón, como agudo, como un golpe, ardor en una zona de la vagina, irritación, entre otros.
Cuando la dispareunia se mantiene en el tiempo, puede terminar desencadenando en un vaginismo. Por este motivo, es importante acudir a un profesional para podernos asesorar si sufrimos de dolor durante las relaciones sexuales.
¿Qué es el vaginismo?
El vaginismo consiste en la contracción involuntaria del tercio externo vaginal, siendo imposible la penetración durante el coito, pudiendo haber también dificultades en la penetración con los dedos, tampones o siendo costosas las exploraciones ginecológicas.
La mujer no controla estas contracciones, es una respuesta pélvica involuntaria. Y en muchas ocasiones, no es consciente de que la respuesta muscular le esté causando un problema en la penetración. En las primeras etapas del vaginismo puede empezar a causar ardor, dolor o punzadas durante el coito. A medida que avanza el tiempo la penetración se dificulta o termina por se completamente imposible.
¿Qué es la vulvodinia?
Vulvodinia significa dolor en la vulva. Es una molestia que puede presentarse en forma de ardor o sensación de dolor intenso en toda la zona vulvar. Dentro de los tipos de vulvodinia, el dolor se podrá localizar en la parte externa de la vulva, en la zona vestibular de la entrada de la vagina y en una zona más interna de la vulva hasta el coxis. Es una patología poco frecuente y a menudo, difícil de diagnosticar. La vulvodinia tiene algunos puntos en común con otras patologías relacionadas con el dolor, como por fibromialgía.
Si sientes que una de estas situaciones forman parte de tu sexualidad, no te conformes! Valora tu placer, tus orgasmos y la calidad de tus relaciones sexuales. Porque todos merecemos tener una vida sexual placentera, que nos satisfaga y poderla compartir con nuestra pareja o nuestras parejas sexuales de forma plena. Te animamos a que nos consultes si este es tu caso o si tienes alguna duda sobre cualquier otra dificultad en tus relaciones sexuales.





¿Cuántas emociones reprimimos a lo largo de un día?
¿Qué sentimientos has sentido y no has dicho en el día de hoy?
Desde pequeños nos enseñan a tapar, esconder, bloquear y minimizar nuestras emociones. Vamos siendo castrados en nuestros sentimientos y emociones, y cuando podemos tomar nuestras propias decisiones ya en la etapa adulta mantenemos bien guardados. Nuestra rabia, nuestra ira, la tristeza, etc; así como las expresiones positivas: los abrazos o decir «cuánto te quiero» no son expresados por una vergüenza y un miedo antiguos, de la infancia.
«No llores, mujer», «Ahora te vas a enfadar?», «No estés triste que te pones feo/fea» y un largo etc. de frases han ido calando en nosotros. La mayor parte del tiempo esto nos hace guardarnos las emociones como si fueran algo de lo que avergonzarse, sin tener en cuenta una cosa: podemos escondernos del mundo, pero tu cuerpo siente y reacciona tanto a la alegría como al dolor que sientes.
Si continúas con esa relación que en verdad ya no te encaja, con una sexualidad que no te hace disfrutar, con esa rutina que te proporciona estrés y te quita la alegría, con esas amistades que no te hacen sentir bien… Tu cuerpo sentirá estas emociones, cada una de ellas, y cuando no somos conscientes de ellas, cuando no las gestionamos o no las expresamos, el cuerpo las almacena. A largo plazo, ésto nos puede provocar mucho malestar, y de ahí pueden aparecer problemas como la ansiedad, la depresión, dificultades en la sexualidad, fobias, insomnio, estrés, insatisfacción, entre muchos otros.



yogures y eso para mi era importante, en vez de acusarle del olvido, de que es un desastre, de que siempre sucede lo mismo, etc., opto por explicarle que para mi era importante y que me siento mal por lo sucedido. Quizás así el otro no se sienta directamente acusado y tenga margen para poder encontrar un camino mejor para solucionarlo.
sentimientos son variables en el tiempo, a las situaciones y a
nuestro momento vital. Por ello, es muy difícil sentir exactamente lo mismo por nuestra pareja día a día, a lo largo de los años. Tener esto en cuenta, nos puede ayudar a ver que en
Conocer
relaciones de larga duración nos olvidamos de cuidar la parte personal y la autorealización. Aunque esté muy a gusto con mi pareja y le quiera mucho, no significa que no podamos hacer cosas por separado. El poder salir, disfrutar o tener ocio sin él o ella, le va a proporcionar aire a la relación y el reencuentro va a ser más positivo, pudiendo aportar



